Historia de heroísmo: aterrizaje a ciegas

Historia de heroísmo: aterrizaje a ciegas

Alexander Akopov ha ganado el título de héroe tras realizar una espectacular maniobra para salvar a más de 120 pasajeros. 

Después de una intensa granizada, el cristal de la cabina quedó destrozado, dejando a los pilotos sin nada de visibilidad, luego de planear por unos minutos el capitán Akopov logró aterrizar prácticamente a ciegas el aeroplano.

El vuelo había despegado de Chipre y pudo aterrizar, con un permiso especial, en Estambul, en donde los pasajeros entre aplausos y gritos vitorearon al piloto, contentos de sobrevivir un día más gracias a la acertada acción de la tripulación de vuelo.

El piloto se encaró contra granizos gigantes, del tamaño de pelotas de béisbol que impactaron con la ventana de la cabina, solo a 10 minutos tras despegar. El granizo ocasionó tal efecto que destrozó la delantera del aeroplano y ocasionó severos daños en el cristal, complicando la visión del piloto.

Su hazaña ha sido reconocida no solo en su país sino en diversas partes del mundo. Las autoridades turcas anunciaron que Aleksandr Akópov será condecorado por la Fuerza Armada aérea con el grado de “Piloto de gran valor”.

No cabe duda que la gran capacidad y preparación de Alexander Akopov lo llevaron a realizar una hazaña increíble; el trabajo de los héroes del cielo conlleva riesgos, pero también la satisfacción de lograr lo imposible.