Neerja Bhanot: la sobrecargo que salvó a 359 pasajeros

Neerja Bhanot: la sobrecargo que salvó a 359 pasajeros

Convertirte en auxiliar de vuelo o tripulante de cabina de pasajeros (TCP) no es algo fácil. Cada aerolínea tiene distintos requerimientos físicos, psicológicos, de conocimientos, habilidades, entre otras cosas. Pero hay algo que todas las aerolíneas buscan como característica principal a todos los candidatos a ser paste de este equipo: que tengan como prioridad el velar por la seguridad de la aeronave y sus ocupantes.

El trabajo de sobrecargo no trata de servirles café a los pasajeros del avión, sino que tiene como requisito que estos pongan como prioridad la vida de los pasajeros antes que su propia vida. Además, deben ser capaces de enfrentar cualquier crisis que se presente dentro del avión no sólo durante el vuelo, sino desde el momento en el que el primer pasajero entra hasta que el último sale.

En este artículo les hablaremos de Neerja Bhanot, una sobrecargo que durante los 80s formó parte del equipo de TCP en la aerolínea Pan Am y que se convirtió en una heroína para 359 pasajeros que sobrevivieron a un secuestro terrorista.

El 5 de septiembre de 1986, Neerja se encontraba a bordo de un Boeing 747 en el vuelo 73 de Pan Am. Este vuelo salía desde Bombay con destino a Nueva York y realizaría dos escalas: la primera en Karachi (Pakistán) y la segunda en Frankfurt (Alemania).

Al concluir el embarque en Karachi, la tripulación de 19 integrantes se preparaba para despegar junto con sus 360 pasajeros, cuando una furgoneta que parecía que era de seguridad del aeropuerto se acercó a una de las escaleras del avión. Neerja vio a 4 secuestradores bajarse de la furgoneta y corrió a avisar a sus compañeros, logrando que el piloto, copiloto e ingeniero de vuelo huyeran. Debido a esto, Neerja se convirtió en la máxima autoridad dentro de la aeronave y la encarada de lidiar con los secuestradores.

El objetivo principal de los terroristas era volar a Chipre para liberar a algunos prisioneros, pero también tenían como objetivo los pasajeros estadounidenses, incluso en los momentos iniciales del secuestro habiendo matado a uno. Por esta razón, los secuestradores le pidieron a Neerja los pasaportes de todos los pasajeros para poder identificar a los americanos. Pero ella, en un acto de gran valentía, decidió poner la seguridad de los pasajeros antes que su propia vida, y escondió los pasaportes con ayuda de las otras sobrecargos para que no se pudieran distinguir a los 41 pasajeros norteamericanos.

Cuando llevaban alrededor de 17 horas dentro del avión, los secuestradores se encontraban enojados y estaban comenzando a causar pequeñas detonaciones, aunque amenazaban con que su intención era causar una gran explosión. Debido a esto, Neerja decidió que era momento de actuar, así que escondió en una revista las instrucciones sobre cómo abrir una puerta del avión y se la entregó a uno de los pasajeros. Momentos después, la valiente sobrecargo trató de abrir una de las puertas por su cuenta, pero el tobogán no se desplegó. El pasajero al que había entregado la revista lo notó, por lo que decidió seguir las instrucciones que le fueron entregadas y logró abrir una de las puertas con éxito.

Los pasajeros que estaban atrapados salieron corriendo para salvarse, mientras que los secuestradores comenzaron a abrir fuego. Neerja se encontraba muy cerca de la puerta, lo que le daba la oportunidad de ser de las primeras personas en huir, pero decidió quedarse a ayudar a evacuar a los pasajeros, haciendo gala de la entrega que le exigía su profesión. Desafortunadamente, cuando se encontraba protegiendo a tres niños pequeños de las balas que estaban volando por todos lados una bala la alcanzó y le provocó una herida mortal.

Gracias a la abnegada actuación de Neerja, 359 de las 379 personas lograron sobrevivir. Desafortunadamente, esta heroína que estaba a un par de días de cumplir 23 años no lo logró. Pero, aunque su vida hubiera acabado siendo tan joven, dejó un gran legado. En reconocimiento a su valor, le fue otorgado de manera póstuma el Ashok Chakra Award, uno de los premios más prestigiados de India. Además, con el dinero de ese premio sus padres crearon los premios Neerja Bhanot Pan Am Trust, con los que se premia a tripulantes que hayan actuado más allá de su deber.