NICOLE FORAN y CAROLINA SANTIZO

Nicole Foran y Carolina Santizo

La noche del 19 de abril del 2009 comenzó como cualquier otra para Nicole Foran, una sobrecargo de CanJet, pero poco se imaginaba que antes de comenzar el corto trayecto del vuelo de Montego Bay, Jamaica, hacia Santa Clara, Cuba, ocurriría un acontecimiento inesperado tanto para los 159 pasajeros que iban a bordo como para toda la tripulación.

El avión estaba preparándose para despegar y, mientras los sobrecargos repartían las formas migratorias, algunos pasajeros se acercaron asustados diciéndoles que había un pasajero que tenía una pistola. Los sobrecargos decidieron dividirse y Carolina Santizo se dirigió a la parte delantera, mientras que Nicole se dirigió a la parte trasera del avión. Momentos después, el pasajero que traía la pistola comenzó a gritar enojado y disparó la pistola al aire.

El pánico se apoderó del avión mientras el hombre con la pistola – que después se reveló que era Stephen Fray, el hijo de 21 años de un importante hombre de negocios jamaiquino – les llamó a las sobrecargos que se encontraban en la parte de atrás para obligar a una a que se acercara a donde estaba él. Nicole se acercó sin pensarlo, mientras Stephen la apuntaba con la pistola.

Una vez que estuvo adelante, el secuestrador hizo claras sus intenciones. Quería el dinero de los pasajeros para cuando llegara a Jamaica. Nicole y Caroline le dijeron que para que los pasajeros le dieran su dinero debería dejarlos ir. Stephen aceptó y los pasajeros dejaron sus pertenencias y salieron asustados.

Al salir el último pasajero, Stephen cerró la puerta, quedándose en el avión con la tripulación y comenzó a amenazarlos con que si no lo llevaban a Jamaica mataría a alguno. Por un par de horas estuvieron coordinando los preparativos desde el interior del avión mientras el secuestrador comenzaba a desesperarse.

Debido a la larga espera, Stephen tomó prendas de ropa que quedaron por el avión y las colocó sobre las cabezas de la tripulación. Nicole comenzó a sollozar, lo que ocasionó que Stephen le colocara la pistola sobre su cabeza. Unos minutos después, les llamaron para avisar que el avión ya casi estaba listo para despegar y que ya sólo era necesario que Stephen se asomara por la ventanilla del avión para cerciorarse que los vehículos que le estaban cargando gasolina ya no estaban conectados al avión.

Cuando Stephen se asomó por la ventana se escuchó mucho ruido y la prenda de ropa cayó de la cabeza de Nicole, dejándola ver a un equipo jamaiquino anti-terrorista. Aprovechando la distracción y confusión de Stephen, Nicole hizo lo único que se le ocurrió: tratar de desarmar al secuestrador que tenía la pistola tocando su hombro. En un movimiento rápido logró desarmarlo y le pasó rápidamente el arma a Carolina, la cual se la dio a los policías que habían entrado. En cuanto los miembros de la tripulación vieron que Stephen estaba desarmado, corrieron a abrir la puerta del avión y escaparon.

Esta historia podría haber tenido un desenlace fatídico de no haber sido por la manera en la que Nicole y Caroline manejaron la situación para lograr conseguir que los pasajeros pudieran bajarse, además de la valentía de Nicole para haberse arriesgado a tratar de quitarle el arma a Stephen aun cuando este le estaba apuntando.

Un poco más de cuatro años después, Canadá le otorgó uno de los premios más importantes a Nicole, el Star of Courage, gracias al valor que demostró durante este acontecimiento. Además, Caroline recibió una medalla a la valentía. Mientras que los 159 pasajeros, sus familias y amigos quedarán eternamente agradecidos con estas dos heroínas por haber evitado que este suceso pasara a mayores.