QF32: un aterrizaje forzoso, heroísmo exitoso

Airbus dona cuatro aviones a dos museos

Un 4 de noviembre pero del año 2010 ocurría uno de los momentos más heroicos dentro de la aviación. Un Airbus 380 de la aerolínea Qantas que partía del aeropuerto de Singapur con destino a Sídney, sufrió una descompostura en el segundo motor una explosión los obligó a realizar un aterrizaje forzoso de nuevo en Singapur.

Tanto el piloto de la aeronave como la tripulación reaccionaron de la mejor manera, lograron mantener a los más de 400 pasajeros en seguros y en completa calma a pesar de lo acontecido. El Airbus tuvo problemas seis minutos después de despegar de Singapur rumbo a Sídney, cuando sobrevolaba la isla de Batam, situada en Indonesia pero muy cerca de la ciudad-Estado.

Un pasajero, Ulf Waschbusch, de nacionalidad alemana, contó haber "oído el ruido de una explosión". Al mirar por la ventana y vio algunas llamas en el ala izquierda. El avión voló en círculos durante casi dos horas para evacuar el combustible. A bordo, todo el mundo estaba muy tranquilo. Nadie se alteró, añadió un pasajero. "La tripulación nos ayudó mucho. Sentí que estaba en buenas manos".

Lo sorprendente del caso es que es uno de los primeros registros de fallo en el titán de Airbus. Después del incidente Qantas retiró de sus programaciones de vuelo otros 6 A-380 hasta que fueran revisados y tuvieran la certeza de que no sucedería lo mismo.

La labor de los profesionales del cielo nunca termina, su preparación los permite reaccionar a este tipo de situaciones con la mente fría y con el corazón lleno de valor, para así proteger a todos los pasajeros a su cargo. Sin duda el trabajo de los héroes del cielo es uno de los más complicados pero también uno que te llena del más grande orgullo.