Vuelo 236: planeo más largo con un Airbus

Vuelo 236: planeo más largo con un Airbus

El 23 de agosto del 2001 sucedió uno de los acontecimientos más impresionantes en la historia de la aviación. El vuelo 236 de la aerolínea Air Transat saliendo de Toronto a Lisboa sufrió una descompostura en el depósito de combustible del lado derecho.

El avión que transportaba a más de 300 personas, se quedó sin combustible mientras volaba sobre el Océano Atlántico debido a una fuga en el motor derecho. Tuvo que planear hasta el aeropuerto más cercano, desviando su rumbo original y realizando un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto militar de Lajes en las Islas Azores.

Los sensores de alarma de desequilibrio de combustible, mostraron un nivel anormal en los depósitos del ala derecha del avión. El capitán de la aeronave solicitó a miembros de su tripulación que intentasen verificar a través de las ventanillas de cola si existía alguna fuga, pero la oscuridad de la noche lo impidió. Al comprobar que el nivel continuaba descendiendo de manera preocupante, decidió accionar la válvula de compensación de combustible para traspasar del depósito izquierdo al derecho.

Trataron de comunicar esta situación a torre de control sin recibir respuesta, fue en ese momento que el piloto y copiloto tomaron la determinación de llevar a salvo a sus pasajeros, decidiendo descender alrededor de 330,000 pies (9,150 metros) para no forzar de más el único motor funcional con el que contaban.

Poco después de esta acción el motor izquierdo también dejo de funcionar, en lugar de perder el control, la tripulación se mantuvo firme, mostrando toda su habilidad en el aire, aprovechando el diseño del Airbus 330 comenzaron a planear, llevando la poca potencia que tenían hasta un lugar seguro para aterrizar.

Recorrieron alrededor de 65 millas, cuando al fin recibieron respuesta por parte de la torre de control del aeropuerto militar de Lajes, indicando que estaban listos para recibirlos en el mismo. En ese momento el piloto comenzó a descender con la poca energía eléctrica que aún generaba el Airbus.

Finalmente lograron aterrizar y a pesar de que el avión recibió algunos daños, gracias a la actitud heroica de su tripulación ninguno de los pasajeros resulto herido, concluyendo así una historia impresionante de valor y sentido del deber.